Sabrosito, burbujeante y cascabelero... diviértase leyendo las chaquetas y debrayes mentales acontecidos siempre a la misma persona... Siempre tendencioso y poco objetivo... como "Duro y Directo", "Ciudad Desnuda" y "La Oreja"
La duda está en saber si FINALMENTE ya lo tienes. Lo que me queda perfectamente claro es que definitivamente no quiero estar presente al final si es que regresas...
All brawn and no brains And all those nice things You FINALLY got what you want Someone to look good with AND light you cigarette Is this what you really want?
I figured out what you're all about And I don't think I like what I see SOOOOO... I HOPE I won't be there In the end IF you come around.
How long will he last Before he's a CREEP in the past And you're alone once again? Will you pop up AGAIN and be my "SPECIAL FRIEND" 'til the end? And when will that be?
Durante la semana anterior apareciste en varios de mis sueños, unas veces como protagonista principal, otras como simple extra o actriz incidental, sin embargo, no dejó de hacerme ruido tu repentino regreso a mis pensamientos... ocupé algunos minutos de mi día, especialmente el martes, el jueves y la tarde del sábado, recordando pasajes que compartimos, escenas en technicholor siempre envueltas en un velo de timidéz y aderezadas con el crush que yo sentía.
Vinieron a mi mente escenas como cuando te conocí en la casa de Alejandro aquella navidad del 2001, cuando fui tu copiloto en la travesía hacia tu casa para recopilar cierto componente que permitiera mi hermano encender su auto; y ese mismo día, mi consiguiente, etílica y atropellada declaración entre líneas de los sentimientos que despertabas en mí...
Apareció también el día que como colegiala te besé en la mejilla y eché a correr, lo cual después me enteré, despertó tus cualidades histriónicas para imitarme y reir de mis torpezas...
Finalmente, la última vez que te ví en tu casa, aquella vez que "accidentalmente" nuestros brazos se rosaban de manera insistente y ambos compartíamos miradas cómplices y sonrisas nerviosas...
Ahora sé por qué, ahora entiendo por qué la semana pasada estuviste en mi cabeza; ahora entiendo porqué el miércoles estuve a punto de entrar a tu espacio personal y dejarte un mensaje, ahora entiendo porqué cada y que escuche "tren al sur" las letras y sonidos estarán empapados y escuerrientes de tu recuerdo...
Tengo unas putas ganas de llorar enormes, pero éste tapón que ha formado la costra de mi vida me lo impide, tengo un puto dolor de nervios en la espalda, que desde la madrugada de ayer cuando Cecilia me llamó, se ha acrecentado más...
No soy un hijo de puta, por favor no me juzgues por no haberte ido a dar el último adios, la tarde se movió entre serias discrepancias entre obedecer a mis sentimientos y hacer caso a la razón...
ganaron los sentimientos...
Prefiero quedarme con tu recuerdo sonriente, con tus ojos vivos y cristalinos, con tus delgados brazos y tus manos cubiertas con guantes rotos...
Es una ojetada el ser, es una ojetada quedarse aquí, pero, no quiero caerme, me da mucho trabajo levantarme, a veces por más de pie que esté, siempre me queda joroba...
No sé si sirva de mucho, te he comprado una veladora y al rato la encederé, rezaré algunas cosas que he aprendido y me comeré tu recuerdo, no voy a tomar agua para pasarlo, mucho menos alcohol...
Tiene la culpa de haberme dejado conocerte, de haberme perdido en tus ojos de miel, de haberme empujado a dejarme seducir por tu boca, por tus caricias, por tu rostro...
Tiene la culpa también de que ahora el ruido de las olas sea el equivalente de tu voz, de no imaginarlo de otra manera que no sea acompañado de tu presencia, de sentir la necesidad de regresar a él aunque sea en recuerdos cuando de tí necesito...
Tiene la culpa de tenerme ahora recordando palabra a palabra, minuto a minuto, segundo a segundo tu rostro, iluminado por la luna y tus labios, tersos y dulces embriagados de pasión y deseo...
Ahora mismo mis manos recorren nuevamente cada centímetro de tu piel y me envenena nuevamente la escencia de esa primera capa de tu ser aderezada con olor a pera. Nuevamente beso tu cuello y muerdo tus venas como un esfuerzo para no dejarte ir, para guardar ese recuerdo de tu respiración, sentir como fluye tu sangre, llevarme algo que me permita evidenciar tu presencia.
Tus ojos se posan lascivamente sobre los míos y nuestras manos parecen tener la capacidad de abarcar más espacio de lo que en realidad pueden, la respiración se entrecortay nuestros ojos no tienen necesidad de abrirse,la vista no es necesaria, la conjunción de los demás sentidos la sustituye y le brinda un descanso.
Sigo jugueteando con tu falda, enrolando mis dedos en los pliegues de ella, acariciándote, ahogándome en tu sudor, que ya no sé si es salado, o símplemente es que te has convertido en parte del paisaje. Viajo de ida y vuelta con mis manos sobre las olas de tu cabellera y me entretengo retando a tus dientes a descargar su furia en mis labios.
La noche avanza...
Nuevamente acaricio tu cabello y acerco tu rostro al mío, no me importa hablar de más, no me importa qué pasará, tus ojos me han hipnotizado y pudieran convertirme en piedra con un parpadeo...
Con la voz entrecortada te digo que podemos empezar de nuevo, estoy seguro...
El mar, nuevamente nos ve como nuestro cómplice permanente, sólo él sabe que ha pasado, sólo él es testigo de nuestros encuentros y sólo él podría testificar lo presenciado, pero como buen cómplice se quedarà callado y dejará que los demás entes egoístas sigan inventando sus propias historias...
Poco a poco salgo del trance, poco a poco el ruido del mar se disuelve y caigo en cuenta de que he vuelto a soñar despierto, me llevo las manos a la cara para despertar completamente y no sé si es culpa del mar también, pero el olor a tí está vívido y presente en ellas...
Sin duda el mar tiene la culpa... en esa dimensión paralela donde la culpabilidad es agradecida... donde su culpabilidad debiera ser premiada... donde sin culpabilidad no sería tan feliz como lo soy ahora...
Llenamos nuestra vida de trivialidades, de stress, nos encanta ahogarnos en un vaso de agua... ¿vivir para trabajar?... ¿trabajar para comprar?.... Llenar con cosas ese vacío que hay dentro de nosotros...
Regalos para la gente..., demostrartle cuánto -según nosotros la queremos-; al estar borrachos no sale el amor por todos y no nos cansamos de repetir cuánto queremos a la gente, cuán importante -en ese grado de alcohol- es para nosotros... al otro día, todo vuelve a la normalidad: regresar las cosas a su estado de jerarquía habitual y seguir en la rutina diaria...
Nunca había asistido a un servicio funerario por una "invitación personal" especialmente dirigida a mí... nunca había tenido la necesidad de asitir a dar el último adios a alguien ajeno a mi familia con un nexo directo a mí....
Es hoy, horas después de haber estado ahí en ese último "nos vemos" en que me doy el tiempo de pensar en varias cosas que de otra manera no me dentendría a revisar, es éste el momento en que no paro de preguntar a Dios ¿por qué?, es hoy cuando me doy cuenta cuán fugáz es la vida y cuan repentino es nuestro transitar por ésta vida... cómo la situación no varía en el momento en que te vas en comparación cuando estabas vivo....
Me quedan sólo dos cosas ke decir a éste respecto...
1.- Al igual que en la vida... en la muerte puedes estar rodeado de gente y realmente estar solo
2.- Mi Rex, no nos conocimos muy bien, pero el amor por los pumas y nuestra desvencijada Universidad nos une.... Se te va a extrañar...